Muchos párrafos se han escrito sobre Bowie estos días, ya se sabe que uno recibe todos los honores cuando muere y pocos cuando vive, al igual sucede con el dicho “nadie es profeta en su tierra”.

Hace ya muchos años que alguien me preguntaba sobre gustos y preferencias musicales, quizás con la intención de situarme en el espectro musical. No lo dudé demasiado pero entre los cinco primeros grandes músicos de aquellos días no incluía a David Bowie. Fui interpelado alguna que otra vez sobre el mismo tema y en una de ellas surgió la equiparación entre Lou Reed y Bowie. Dos grandes sin lugar a dudas. Pero mi posicionamiento se balanceaba hacia Reed. Sería porque le llegué a ver en directo en varias ocasiones, sería porque todos hemos sobrevalorado a la Velvet Underground como grupo revulsivo e iconoclasta de los 70. Con la muerte de Bowie he recordado aquellas diatribas y también el sentimiento que me produjo la muerte de Reed en contraposición con la de Bowie. Los dos lo hicieron en silencio, sin estridencias a pesar de ser dos de los mejores músicos de las últimas décadas y ambos han tenido unas vidas llenas de sobresaltos y arriesgados cambios estilísticos.

Bowie se nos fue, y cuando lo hacen nos ponemos a recordar su discografía, sus canciones. No ha habido locutor de radio que no se haya atrevido a poner alguna de sus consideradas mejores canciones. Siempre en estos epitafios musicales surgen dudas. Pero la música siempre ha sido un compendio de sensaciones que se interiorizan motivadas por los momentos personales de cada uno. Contra eso nada que objetar.

En mi personal repaso de Bowie, donde han vuelto a dar vueltas algunos LPs con mucho polvo a los que he tenido que pasar el cepillo con intensidad, he tenido otra vez buenas sensaciones con una discografía dispersa, amplia,heterogénea, ambigua, provocativa. Al final, como postre he vuelto a sentir la necesidad de escuchar una versión que, sin ser la mejor, si es con diferencia la que pudo marcarme, por el momento, por la sensación, el Héroes de Parálisis Permanente.