Por Eva Ferreras

silvia-perez-domusLa fusión entre la narrativa cinematográfica y la musical no es nueva, pero quizás no estemos acostumbrados a que se produzca a este nivel de calidad. Al igual que hizo Björk con Bailando en la oscuridad, Sílvia Pérez Cruz ha conseguido crear un álbum con historia propia partiendo de la banda sonora compuesta por ella misma de la película de Eduard Cortés, Cerca de tu casa. Y aunque todavía no podamos disfrutar del largometraje, por suerte el disco ha salido ya a la venta.

En Domus la artista vuelve a poner de manifiesto su inagotable imaginación y sus ganas de seguir probando, así como un talento arrollador para entretejer estilos y formas, afianzándose como una de las voces más prometedoras del panorama nacional. A esta mezcla de sonidos la acompañan de nuevo el español, el inglés y el portugués, idiomas frecuentes en su trayectoria musical.

No se trata de un disco al uso, ya que la historia que narra no solo forma parte de las canciones, sino que cobra vida propia en, por ejemplo, ‘Sí Se Puede’, cuya melodía acompaña a lo largo de tres minutos los cánticos de protesta para paralizar desahucios reales. La utilización de los coros, algo poco frecuente en ella, refuerza el mensaje social que trata de transmitir.

En los temas se contraponen dos emociones: por una parte, el desasosiego, presente de forma casi constante, que en la canción homónima a la película, ‘Cerca de tu casa’, toma la forma de un lamento continuo sin mayor complicación; por otra, la energía y el desenfado que transmite en temas como ‘Cuota de la Lua’ o ‘Ai, Ai, Ai’, esta última con voces infantiles que reflejan un matiz de esperanza también presente en ‘Verde’.

Sin embargo, del disco podemos destacar un aire continuista dentro de la experimentación con sus habituales recursos y cambios de tonalidad a los que ya nos ha acostumbrado, siempre llevándolos a diferentes niveles y contextos. ‘De Frente’ puede ser una de las canciones más completas del álbum, con tintes flamencos y un acompañamiento de guitarra que recuerda a granada, al igual que ocurre con ‘No hay tanto pan’.