Los tejanos siguen fieles a su estilo slowcore con su nuevo trabajo Cranberry. El dúo presenta este sucesor espiritual de Taster, álbum debut, con doce canciones de melodías intensas, suaves y bucólicas. La propuesta de Charlie Martin y Will Taylor vuelve a recordar a artistas como Pinback, The Sea and Cake o Built to Spill.

Puede que sacar dos discos en dos años pueda pasar factura artísticamente a Hovvdy, sin embargo sus temas mantienen ese halo de misterio y suavidad que caracteriza a la banda. La primera canción que engancha al oyente es ‘In the Sun’ donde las guitarras lentas y voces bucólicas inundan los tres minutos que dura. Cada tema merece mención propia, en ‘Truck’ la voz es más melódica que en el resto de canciones y deja cierto sabor a folk americano.

Donde más se explayan en el slowcore es con ‘Petal’. La composición disfruta de unos suaves punteos de guitarra que ocupan el espacio de la voz tras estribillo pero no es hasta el final cuando el dúo inyecta de más ritmo al tema. El single por excelencia de este Cranberry es ‘Late’ y demuestran la influencia de las bandas anteriormente mencionadas. Con un riff pegadizo y una voz a lo Stephen Malkmus de Pavement, son capaces de firmar una de los mejores temas de lo que va de año.

Así es el Cranberry de Hovvdy. El dúo de Tejas ha firmado un disco que, pese a que sigue bebiendo del debut, es igual de intenso y sorprendente. Son suficientes los primeros acordes de Late o Truck para querer indagar más en esta banda y caer hipnotizado de su slowcore.