Comparte ‘Sucker Punch’ solo con unos meses de diferencia de su segundo EP, ‘Raw’

Por Tatiana Moro

Jugando a mostrar la realidad, cruda, sin artificios, Sigrid es una artista noruega que desde que el año pasado irrumpiese en el pop escandinavo con Don’t Kill My Vibe –y en el panorama británico ganando el BBC Sound of 2018– se ha perfilado como la posibilidad de apertura de este género en un país abanderado por la música electrónica.

Con una impoluta imagen, la joven de 22 años -aunque parezca que tiene bastantes menos- es un rara avis en en el modo en el que está consiguiendo repercusión. Como bien dice esta entrevista que le hicieron en Paper, en el panorama escandinavo es muy atípica una estética angelical y unisex para una artista pop emergente que sólo posee varios EPs pero llena salas reconocidas.

Pero más allá de su aspecto, la capacidad de composición de Sigrid, de nombre completo Sigrid Solbakk Raabe, le permite hablar en sus canciones de las relaciones personales con una innegable madurez, distancia y crudeza. Publicó en verano su segundo EP Raw, con una auténtica joya en la canción homónima, y meses después estrena ‘Sucker Punch‘. En este tema en el que va un paso más allá a nivel compositivo y vocal, se ha ayudado de Emily Warren y Martin Sjølie, y también ha compartido un original lyric video.