La multinstrumentista californiana irradia años sesenta por los cuatro costados

Por Tatiana Moro

La expresión “wandering eye” es en inglés algo así como tener un pie más fuera que dentro en una relación, se refiere de forma ofensiva a un primer acto que indica que esa persona se plantea ser infiel o busca otra pareja. MAWD le deja claro a su novio que ella no es esa persona. Él, desconfiado y celoso, le dijo que escribiría una canción llamándola “wandering eye” a lo que ella contestó lo que ha sucedido: ella firmando una canción en la que cuenta que no lo es.

Lo que sí es Madeleine Mathews es una artista emergente con un gusto exquisito para infundir un aire sesentero a todo lo que toca. Con una ecléctica mezcla de géneros e influencias que van desde First Aid Kit hasta Janis Joplin, ‘Wandering Eye‘ atrapa e inyecta ganas de escuchar a MAWD en un bucle infinito.

Además de su voz que deriva entre la sensualidad y el desgarro, Mathews incluye en esta canción unos vientos que elevan el estribillo y final del corte con elegancia retro. La multinstrumentista, sí, toca el piano, la guitarra, el ukulele, el bajo, el acordeón y el banjo, ha publicado este año un EP debut, MAWD EP