Siouxsie and the Banshees, germinales y necesarios

Por Antonio M.

Son muchos los casos, momentos y apuestas estilísticas que han unido irremediablemente la música, la moda y la peluquería. Siouxsie and the Banshees fueron una de las bandas referencia del denominado after-punk que en los primeros años 80 se impusieron como uno de los movimientos musicales más intensos tras haber vivido muchos de ellos la eclosión punk.

El after punk lógicamente debía buscar nuevas andaduras que en la mayoría de los casos pasaba por ampliar la musicalidad en detrimento de la protesta social cuyos abanderados seguían siendo las bandas creadas a finales de los 70. Siouxsie and the Banshees apostaron por dar un salto musical referenciándose con música como el más personalista Bowie, lo sucio y arrollador de la Velvet Underground y el estilismo de algunos grupos glam para dar finalmente dar con ese sombrío aspecto y tenebrosa niebla musical.

El debut en lo realizaron en 1978 con The Sream, todo un alegato y presentación de propuestas alternativas. Sonido sucio y energético con una base rítmica poco o nada habitual en esos momentos (llevada a la quinta esencia por Steven Severin) y una guitarra que es rasgada continuamente ahogando, envolviendo y sonando a la propia Velvet -magnífica ‘Jigsaw Feeling’-. Siousxie se convirtieron en referencia con una voz personal e identificable que ayudaba a su más que atrevida puesta en escena. La crítica especializada no paró de elogiar a la banda que emergía dentro del punk más rudimentario en la apuesta musical. Canciones como la versión del ‘Helter Skelter’ de The Beatles, el casi futuro himno ‘Mirage’ o el principal éxito del disco ‘The Staircase -Mystery-‘ fueron sin duda los pilares que les introdujeron en la lista del reconocimiento musical del momento.

La década de los 80 fue el momento álgido de la banda a pesar de algunos cambios en la formación por discusiones continuas de algunos de sus miembros, destacando la incorporación de John McGeoch y Robert Smith (The Cure) a las guitarras. La influencia de ambos fue notoria y el proceso creativo de la banda pasó por la introducción de muchos más matices sonoros, más electrónica consiguiendo acercarse al mundo del pop e ir abandonando poco a poco la energía punk desorbitada de los primeros trabajos.

A pesar de los cambios, la estructura de contenidos de la banda se mantuvo y comenzó a tener la aureola de banda de culto mientras además la crítica no dejaba de ensalzar su trabajo. PeepShow, disco editado en 1988, supuso un cambio de rumbo definitivo. Canciones como ‘Burn-up’ ya indicaban que Siouxsie and the Banshess se encuentraban en plena búsqueda de otros caminos musicales a recorrer. Posteriormente editarían varios discos hasta su definitiva disolución. Siuoxsie ha seguido realizando colaboraciones y participando en diferentes proyectos pero con escasa repercusión.

En esa permanente huída hacia terrenos menos conocidos permitió a vocalista y batería,  Siouxsie y Budgie, explorar paralelamente sonidos algo más turbios y demoledores donde convivieran únicamente bases rítmicas y la impetuosa voz de Siouxsie como únicos protagonistas. Resultados desconcertantes para una apuesta sumamente arriesgada.

Que Siouxsie and the Banshees han sido una banda de culto y que como tal ha sido determinante para el movimiento afterpunk derivando hacia el siniestrismo es una realidad. Bandas como Joy Division, Echo and the Bunnymen, The Cure, Jesus and Mary Chain, New Order o algunos más actuales como Bat for Lashes o Florence and the Machine.