«Cheer up London/Mind The Gap/Thank you/Good night, see ya».

Así de pasota como contundente acaba la canción número tres del álbum Are You Satisfied? de los ingleses Slaves. Y es, básicamente, lo que ha pasado de la noche a la mañana. Reino Unido se ha bajado del tren de la Unión Europea para montárselo por su cuenta. Cada uno, como individuo o colectivo, nos sumergimos en un mar de preguntas que anhelan respuestas sobre los posibles contratiempos a corto y largo plazo.

Las consecuencias económicas se dejaron ver desde la apertura de las bolsas con una caída estrepitosa del valor de libra esterlina, ¿eso a quién beneficia? Desde luego importar ese deseado vinilo cuyo valor astronómico nos impedía adquirirlo o ese desembolso en entradas de Glastonbury, recordemos que valen 228 libras, se hará más llevadero. En su contra el visitante británico tendrá menor poder adquisitivo para un “took a pill in Ibiza” al igual que para asistir a eventos como el FIB, Primavera Sound o el Bilbao BBK Live.

¿Y de puertas hacia fuera? Una de las bases de la Unión Europea es el libre tránsito de personas y una de las razones de peso de este referéndum. La cuestión es si veremos mermado el número de giras de bandas británicas próximamente. Eso ni siquiera Gabi Ruiz, mente pensante del Primavera Sound, lo sabe. Aunque Alfonso Santiago, director de Last Tour Internatioal que organiza el Azkena Rock o el Bilbao BBK Live entre otros, apuesta por más impuestos y restricciones.

Por razones económicas o de fraternidad el apoyo de los artistas al Remain ha sido casi absoluto salvo por un par de casos aislados como Bruce Dickinson de Iron Maiden o Roger Daltrey, voz de The Who, que prácticamente forman parte del numeroso grupo de mayores que han decidido por el futuro de los jóvenes.

Ese seno de olor rancio de la política de Reino Unido cree que ha liberado su país del yugo y opresión de la Unión Europea, pero la realidad es diferente. Van a conseguir aislarse más y, por tanto, enjaular su enriquecedora cultura. Esa recesión económica que todos los medios están vaticinando con la caída de la libra puede traducirse en condiciones ventajosas para el resto de europeos pero si algo nos ha enseñado este proyecto de unión es en no creer en las fronteras y hay que apoyar a nuestros contiguos británicos como si nunca se hubiesen ido de casa.

Anarchy for the U.K it’s coming sometime.
Sex Pistols