Por Judith Vives

Declan McKenna está protagonizando uno de los viajes al éxito más rápidos y a la vez más merecidos de estos últimos años. Con sólo 16 años ganó el concurso de nuevos talentos de Glastonbury, y los temas que fue publicando en Spotify ciertamente dieron que hablar.

El envoltorio de Declan es el del arquetipo de artista joven e inexperto que vende pop altamente manufacturado y tiene bien poco que decir en el proceso creativo. Una primera escucha superficial a sus temas podría darnos la razón en esto. Sin embargo, esto no podría estar más alejado de la realidad. What Do You Think About the Car? es un primer álbum cuidado, que esconde capas de crítica social, reflexión política y letras provocadoras . Sí, todo esto proviniendo de un chaval de dieciocho años.

Y es que las letras son la principal baza de Declan. ‘Brazil’, por ejemplo, es una crítica a la corrupción de la FIFA centrándose en el Mundial de Fútbol de 2014. ‘Isombard’ tiene tintes de rebelión política. ‘Bethlehem’ critica la doble moral de la religión y su búsqueda perpetua de paz y guerra. ‘And though I’m heaven sent I can do as I want and you don’t have the right to choose’ canta McKenna en esta última. ‘Paracetamol’, una de las canciones que le dio a conocer, fue inspirada por el suicidio de una chica trans en los Estados Unidos a causa del bullying que sufría.

La joya líricamente hablando es ‘The Kids Don’t Wanna Come Home’, una verdadera llamada a la rebelión por parte de su generación. Declan no quiere que su lucha se vea invisivilizada por ser demasiado joven, y reflexiona la utilidad de quedarse parado sólo por este motivo. ‘I guess I could start a war, I guess I could sleep on it’. El videoclip para este tema sigue la misma línea, incluyendo testimonios de jóvenes que quieren que no se les deje de lado en la lucha social.

El elemento principal de unión entre todas las piezas que conforman el álbum es la participación infantil. El inicio del álbum se trata de un video casero donde un pequeño Declan nos dice que se dispone a enseñarnos su nuevo álbum. En ‘The Kids Don’t Wanna Come Home’, Declan incluye a su hermana pequeña hablando después de la grabación del tema en el estudio. McKenna defiende este elemento como algo que acentúa la temática general del álbum: la juventud.

Si bien sus letras merecían mención aparte, lo que queremos ver es si, musicalmente, What Do You Think About the Car? se sostiene. Elegir ‘Humongous’ como pieza que abre el trabajo fue un acierto: un estribillo grande y un minuto final más bien experimental que nos dan una muestra de lo que está por llegar. ‘Brazil’ y ‘The Kids Don’t Wanna Come Home’, dos temas que ya habían salido como single y que han sido protagonistas en su éxito siguen, manteniendo un nivel de energía alto. Con estos tres temas, Declan se aleja de las ideas preconcebidas que alguien podría tener al observar su edad y la portada de su trabajo (la cual me hubiese encantado que tuviese tintes conceptuales pero bueno, no se puede tener todo).

El álbum se desinfla en algunas partes, devolviéndonos a la realidad viendo que sigue siendo el trabajo debut de un chico de dieciocho años. Con una conciencia social envidiable para su edad, por supuesto, pero al fin y al cabo joven e intentando encontrar su sonido. ‘I Am Everyone Else’ y ‘Listen to Your Friends’ (la cual no termina de arrancar nunca a pesar de su pseudo-discurso social), por ejemplo, se quedan un poco cojas al no tener una letra potente que justifiquen el hecho de que sean algo más planas musicalmente hablando.

Las letras están definitivamente ahí, y el sonido aparece bastante consolidado en algunos temas. Sólo podemos esperar maravillas a medida que crezca como artista y afine la imagen musical. Algo sobre lo que reflexionar es que una primera escucha superficial de este álbum podría hacer que se dejase de lado, considerándolo como un niño más que se intenta adentrar en el indie-pop. Es sólo tras una escucha con mayor profundidad y atención a las letras que vemos de verdad el potencial de Declan McKenna.

Escuchar este álbum me dejó en un estado de felicidad, y es que si esto es lo que está llegando al mundo de la música, el futuro no está tan negra como podemos pensar. El hecho de que una persona joven cultive su sonido y sobre todo sus letras para lograr reflexión social en paralelo al factor de entretenimiento nos hace tener esperanzas en lo que está por llegar. Si McKenna ha conseguido esto solo con dieciocho años, ¿podéis imaginar cómo será su próximo trabajo después de un necesario proceso de maduración? Es totalmente algo digno de admirar y celebrar. Mientras tanto, tenemos What Do You Think About the Car? para hacer la espera más amena.