Los belgas Teen Creeps no se andan con rodeos. Su debut Birthmarks es toda una declaración de intenciones de este trío que pretende hacerse un hueco entre toda la oferta indie-punk de la actualidad. Con un sonido que recuerda a Titus Andronicus, ‘Sidenote’ -tema que abre el disco- comienza con un ritmo endiabladamente rápido y que puede pillar a más de uno por sorpresa. Pese a que los distorsionados riffs son sencillos, la batería es la que se encarga de impregnar a la canción de ese aura punk.

¿Escuchada una, escuchadas todas? Eso puede parecer al principio pero los nueve temas de los de Gante suenan frescos y especiales. El single del álbum es ‘Mercury’ y, con un ritmo con aire a ‘Shake It Off’ de Taylor Swift, firman un tema que se sale de la norma de Birthmarks. Pierde un poco de velocidad en pos de ser más recordable y asequible para el oído que no esta acostumbrado al punk. El estribillo se parece a unos Yuck primerizos y que no les pudo indie.

En ‘Good Intensions’ es en la única que bajan un poco el pie del acelerador y donde se pueden notar más las carencias aunque se agradece un pequeño parón. ‘Theard’ es un tema donde coquetean más con el rock más puro ya que el protagonista de la composición es un pequeño solo de guitarra al estilo Sheer Mag que acaba dando pie a un solo marca de la banda.

Y como no podía ser de otra forma ‘Unravel’ y ‘Foring Kidness’ cierran este álbum subiendo la velocidad y dejando algún riff coreable. El debut de Teen Creeps es muy notable y novedoso dentro de las propuestas actuales. Aunque es importante que en sus próximos temas no caigan en la repetición de ritmos, guitarras y sonido en general. Y sino que se lo pregunten a Slaves.