Lo que ha hecho Ezra Furman con Transangelic Exodus es difícil de explicar. Por mucho que estemos acostumbrados a los discos conceptuales, esto es darle una vuelta más de tuerca. En el trabajo de Furman, la historia gira alrededor de la relación entre el protagonista y un ángel, enamorados en una sociedad en la que éstos últimos son perseguidos, forzándoles al exilio. Aquellos nacidos ángeles se someten a una operación que libera sus alas, situando el paralelismo con la condición de las personas transgénero o que huyen del binarismo como el hilo conductor de un álbum que parece formar una banda sonora perfecta, la cual funcionaría a la perfección si la historia que narra fuese a trasladarse a la gran pantalla. “Angel, don’t fight it / To them, you know we’ll always be freaks”, canta el americano.

Siempre existe el riesgo con un trabajo conceptual de la existencia de temas que, si bien funcionan en el conjunto de la historia que se cuenta, no tienen fuerza suficiente por ellas propias, quedándose casi desconexas sin el resto del álbum acompañándolas. Esto es cierto en algunos temas del trabajo, como ‘Maraschino Red Dress $8.99 at Goodwill’ algo confusa y deslucida si la desconectamos del conjunto. Sin embargo, otros temas como ‘Driving Down to LA’ o ‘Suck the Blood from My Wound’ funcionan bien, independientemente de formar parte de la historia conductora.

Como concepto global, ‘Transangelic Exodus’ es todo un himno de temática queer. Musicalmente, parece que un sinfín de influencias de otros estilos han formado parte del plan de creación. Los aires de rock n’ roll retro ayudan a la sensación de escape que pretende conseguir el trabajo. Aunque lo mejor sería empezar con una escucha general para meternos de lleno en la huida de Furman y su ángel, los temas ‘Compulsive Liar’, ‘Love You So Bad’ y ‘Suck the Blood from My Wound’ son buenas demostraciones del estilo de Ezra Furman y del mundo de ficción/no ficción que ha creado.

Por Judith Vives