Por Jaime Malvido

Existe un mundo extraño que existe únicamente para los más atrevidos y atormentados. Existen lugares en los que no importa el tiempo porque allí no pasa, todo se mantiene intacto. Imaginen un esbozo de ese lugar: miradas de piedra, heladas por el paso de los años; hiedras tan floridas como venenosas, que al seguirlas con la vista hasta lo más alto te das cuenta que ha llegado el momento más oscuro de la noche; caminos que no sabes dónde te van a llevar pero que de momento te están alejando de aquello que huías.

Imaginen un paseo por ese lugar. No va solo, te acompaña tu mente y todas las voces que habitan en ella. No va despacio ni rápido, llevas la velocidad adecuada para llegar tarde a todos los sitios que pretendías. Tu semblante es serio, porque nadie te va a ver sonreír, y sería una tontería gastar energías en tu boca cuando dentro de poco necesitas pegar el grito más fuerte jamás oído. Un grito tan fuerte, que solo es silencio.

Todo esto es Gargoyle, sin duda una obra de arte de Mark Lanegan. Las canciones siempre te llevan a momentos y lugares, pero muy pocas veces un disco entero te lleva de viaje. Además un viaje oscuro, únicamente por dentro de ti mismo, de esa parte tuya que solamente vas a conocer tu.

Lejos quedaron aquellos Screaming Trees con los que se iniciaba este muchacho de Ellensburg allá por los 80. Allí quedaron también los numerosos discos como solista, pero gracias a Dios, sigue quedando su maravillosa voz. Sin duda es lo que ha hecho que tenga tan amplia carrera y que prácticamente todos los grupos grunge y stoner de su época hayan querido contar con él en algún momento. No es únicamente una voz diferente y distinguible, es un timbre que te gustaría poder adquirir en forma de instrumento para añadirlo como fuera y donde fuese.

Esta vez, Lanegan ofrece 10 canciones perfectamente coordinadas y producidas, todas en tonos grises y húmedos. A destacar ‘Nocturne’, la segunda del tracklist, si cuando la escuches te hace sentir algo de lo mencionado pare 40 minutos a explorar el resto. ‘Drunk On Destruction’, ‘Death’s Head Tattoo’ son otros de los imprescindibles del disco y con ‘Emperor’ podemos darnos cuentas que el Mark Lanegan anterior sigue estando dentro del álbum.

Sin duda auguro que este es un buen momento para verlo en directo. Se debería plantear un directo en el que tocara este disco entero o en su mayoría y después toque lo que quiera sus fans aferrados. No se podría entender una canción de Gargoyle mezclada con las anteriores aunque los fans siempre son muy suyos -nuestros- para nuestros artistas.

Y para acabar, un pequeño spoiler, al final del disco amanece, aunque algo me dice que para cada uno amanecerá diferente.