El cuarteto de Yorkshire se postulan como una de las revelaciones del año

Por Tatiana Moro

«El poder de la creatividad es increíblemente importante en estos tiempos, ya sea para calmar el dolor de las personas, distraerlas o abordar lo jodido que está el mundo», así habla Syd Minsky-Sargeant a razón de ‘White Rooms & People’, el nuevo single de su grupo, Working Men’s Club.

Originarios de Todmorden, un pueblecito de Yorkshire, definen su sonido como post-punk inspirado en las décadas de los 70 y 80 pero también hay algo de funk, incluso de pop sintético en sus directos, que según cuentan son magnéticos y desafiantes, repletos de intensidad.

Abrazando ese modo de cantar que más bien narra como bien hacen Sinead O’Brien o The Murder Capital, entre otros, los británicos invocan en ‘White Rooms & People‘ la búsqueda de la positividad en tiempos oscuros, que lo son y mucho.  Con sólo cuatro canciones en su haber, apunten porque Working Men’s Club serán importantes este año.