Por Jaime Malvido
Ilustración de Blanca Garaluce

pretenders_alone-portada¿A qué saben los sueños? ¿A qué huelen los pensamientos? Son dos preguntas que no puedo responder, pero hay una pregunta igual de filosófica, extrasensorial y celestial a la que sí que puedo responder ¿A qué sonaban los 80? ¿Qué podían escuchar nuestros ancestros en aquellos locales lúgubres de los primeros alternativos? La respuesta no es otra que Alone, de Pretenders. Un disco sacado este año pero no estoy del todo seguro que grabado en el mismo. ¿Quizás una máquina del tiempo? ¿Quizás lo tenían guardado? Lo que sé es que se acuerdan muy bien de esa época y los que nos llamamos nostálgicos pero en realidad somos jóvenes con una buena educación músico-histórica agradecemos poder tener en nuestra habitación un trocito de todo ese movimiento que solo hemos podido vivir en películas.

Alone comienza con una canción homónima en la que nos damos cuenta de que ya son mayores y lejos queda la voz melodiosa de princesa del country de Chrissie Hynde. Ya se ha convertido en toda una señora de lo profundo, posee una voz más grave pero manteniendo el toque de su mejor época. A todo ello no lo podían seguir acompañando esas guitarras con extra de reberb y esos golpes de batería tan característicos acompañados de panderetas. Ahora todo es más distorsionado, más garaje, más antro. Creo que incluso suenan más a Pretenders que en muchas de sus canciones más conocidas, quizás porque se han olvidado de los discos y de las radios y ahora solo quieren conquistar los festivales de todo el planeta.

A partir de la primera canción, el álbum es un viaje de estilos en los que bajamos a lo más profundo con ‘Gotta Wait’, pasamos por la ruta del sur en ‘Chord Lord’, nos relajamos en ‘Blue Eyed Sky’, incluso podemos disfrutar de un bolero en ‘One More Day’ para acabar bailando en ‘Holy Commotion’.

A muchos podrá parecer que la mezcla de estilos puede ser un batiburrillo que nos han colado los Pretenders para buscarse una excusa con la cual tocar varios conciertos y así crearse un buen plan de pensiones, pero es todo lo contrario. Todo es diferente y todo son ellos. Ante el ataque de algún fan de la banda he de decir que este álbum le otorgaría la categoría de lo mejor que han hecho hasta ahora.

Por último, como comentario de intento de erudito en la materia, señalar la producción del disco, realizada por Dan Auerbach (vocalista de The Black Keys) en la que han colaborado multitud de músicos con mucha carretera a sus espaldas como Dave Roe, ex bajista de Johnny Cash, hacen de un disco para tener en cualquier colección y además en vinilo. La edición del mismo en formato 12” no es una simple grabación del CD para que la compren los más hipsters, sino que verdaderamente es una delicia auditiva, producida y ecualizada perfectamente para que las agujas nos muestren todo el potencial de esta mezcla.

Aunque Hynde, a contrario que el resto de Pretenders, no ha parado su carrera musical, no se como suenan en directo. No exigiría que fuera igual que el disco, con que sonaran parecido son uno de los grupos para añadir en las rutas de festivales de la próxima primavera-verano.